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ADN • 27 abril 2020

Prátola, por siempre

Se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento de Edgardo Fabián Prátola. El Ruso, desde aquel 27 de abril de 2002, se convirtió en un mito y leyenda de nuestro club y del fútbol argentino
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El de hoy no es un 27 de abril cualquiera ni muchos menos en estos días donde debido a la pandemia por el COVID-19 todos y cada de nosotros nos quedamos en casa y rememoramos grandes hazañas, campeonatos ganados y también esas tristezas que jamás se nos borran de la mente. Y uno de esos recuerdos que vive latente en toda la familia de Estudiantes se centraliza en una sola persona, en un sólo nombre: Edgardo Fabián Prátola. Ya son 18 años que el Ruso pasó a convertirse en mito, en una verdadera leyenda de nuestra institución y del fútbol argentino.

"El cáncer de colon lo tomo como una piedra que me puso Dios en el camino. Te preguntás mil cosas ¿por qué a mí? ¿por qué ahora? Pero nunca tenés respuestas..." dijo en varios reportajes que dio una vez que su enfermedad cobró notoriedad. Nunca se escondió, dio la cara y fue él quien encaró a los periodistas en una fría mañana de La Plata en abril del 2001, para contarles que le habían extirpado un tumor. Sus compañeros lo tomaron como un ejemplo de entereza.

Pero un año más tarde, más precisamente el 27 de abril de 2002, amaneció gris, con llovizna. Una señal de que sería una jornada muy triste para Estudiantes y para el ambiente futbolístico. La noticia llegó a media mañana: Edgardo Prátola fallecía tras su lucha sin cuartel contra el cáncer de colon. Su desaparición física fue y es un gran dolor en el alma para todos, pero el Ruso siempre está presente.

Ese 27 de abril el primer equipo albirrojo debía jugar con Independiente en Avellaneda, y si bien se analizó desde la dirigencia de ambos clubes suspender el encuentro, el partido se disputó porque "así lo hubiese querido el Ruso..." fueron palabras que se repetían una y otra vez en los viejos camarines del estadio del Rojo. Si bien el fallecimiento del "gran capitán" caló muy hondo en sus ex compañeros, cuerpo técnico, auxiliares y allegados, todo lo que sucedió en la previa y durante el cotejo fue muy emotivo con jugadores de ambas instituciones abrazándose y las parcialidades ovacionando al querido Ruso Prátola.

Llegó al club proveniente de San Martín de Tolosa y a los 19 debutó en Primera, "el sueño". Pasó por el León de México, donde estuvo dos años, y jugó una temporada en Unión de Santa Fe. Volvió a Estudiantes en 2000 y jugó en total 234 partidos, marcando 7 goles.

SU ÚLTIMO PARTIDO

Tras perder varios kilos por culpa de la enfermedad que lo aquejaba, Edgardo Prátola jugó su último partido oficial en "su casa". Fue el 11 de marzo de 2001. Esa tarde en 1 y 57, Estudiantes derrotó a Gimnasia 2-1. El Ruso pidió jugar, le suplicó a Néstor Oscar Craviotto (DT por aquel entonces) estar en el rectángulo de juego, porque ese, era su último deseo.

"Mi sueño es que me vuelvan a putear en una cancha los hinchas de Gimnasia", había dicho el Ruso, quien afrontó la enfermedad con gran entereza anímica, aferrándose a sus afectos y a las muestras de cariño del mundo del fútbol.

En enero de 2002, meses antes de su deceso, Estudiantes volvió a ganarle a Gimnasia, esta vez en Mar del Plata y sin el Ruso en la cancha, pero sí en el José María Minella. Una vez que finalizó el derby, Prátola salió despedido del vestuario para celebrar con sus compañeros. En andas de Mauricio Piersimone (una imagen que eternizará por siempre la historia) se ganó la ovación de su vida, una aclamación que aún retumba en el estadio mundialista marplatense.

Ya pasaron 18 años. Hoy no es un día más, ni mucho menos. Hoy toda la familia de Estudiantes y del fútbol le debe rendir un gran homenaje al Ruso Prátola, ese ser humano extraordinario que se formó con el ADN pincha, y que luchó, desde que le diagnosticaron cáncer, contra esa enfermedad como cada vez que salía a disputar un partido de fútbol con la camiseta de Estudiantes.

Por siempre Edgardo Fabián Prátola...

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