Vamos Pincha de mi Vida
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Ideario

INTRODUCCIÓN

El colegio Club Estudiantes de La Plata fue fundado el 8 de marzo de 1999 en su nivel inicial, completando el nivel primario en el 2001 y el nivel secundario seis años después. En el 2015 se crea el secundario para jugadores con la intención principal de aportar al desarrollo educativo y cultural de la comunidad a la que pertenece.

Nuestro Colegio tiene su origen en la historia misma de nuestra Institución “Club Estudiantes de La Plata”, fundado en 1905 por estudiantes universitarios de nuestra ciudad. El Colegio es un legado de los mismos fundadores, que el Club toma la responsabilidad de cumplirlo y se compromete a llevarlo a cabo. La propuesta educativa, es un devenir, un proceso, una construcción que nace en el origen mismo del Club Estudiantes de La Plata.

Como miembros de esta entidad, nos impulsa en primer lugar, la convocatoria de nuestra Institución “Club Estudiantes de La Plata”, a intervenir activamente en trabajar con y para la comunidad en su totalidad, basándose en sus principios fundadores: trabajo, sacrificio, humildad y solidaridad.

En segundo lugar, la adhesión a los parámetros de una sociedad inclusiva, con respeto a la diversidad cultural, que a través de acciones concretas nos anima a aportar, en la comunidad de City Bell donde estamos insertos, una intervención especifica de estos valores.

Los rasgos de nuestros tiempos, marcados por situaciones de cambio, conmoción de los valores, inestabilidad de los vínculos y gran vulnerabilidad del individuo ante influencias del medio, nos moviliza a congregarnos y poner en marcha un programa de actividades educativas que puedan aportar en todos los ámbitos posibles las bases de un proyecto donde los hombres y mujeres puedan formarse con los valores que esta institución proclama.

Para este fin, planteamos a continuación las ideas básicas que tenemos desde nuestra institución acerca de: Cultura, Sociedad, Individuo, Familia, Solidaridad y Educación.

CULTURA

La concepción de cultura abarca dos dimensiones fundamentales:
El conjunto de modalidades propias que posee un pueblo, para ejercer y manifestar su vínculo con la naturaleza y la relación de los hombres entre sí.
En segundo lugar el ethos de ese pueblo, la actitud vital básica ante las realidades humanas más primarias: la vida, el amor, el trabajo, la muerte.

SOCIEDAD

Lugar donde convive la acentuación del arraigo local, con la hospitalidad y apertura sincera a los aportes de otra comunidad. Donde se puede desplegar una fuerte acción solidaria en todos los ámbitos, especialmente hacia los más necesitados.
Aportar a construir una sociedad mas igualitaria, donde el cuidado del prójimo y el medio ambiente sean pilares fundamentales para el logro de una sana convivencia.

INDIVIDUO

Entendido como ser único e irrepetible que se desarrolla en plenitud a través del crecimiento y la madurez de sus vínculos fundamentales: consigo mismo, con otros sujetos, con la naturaleza y con las cosas, con la comunidad y con la historia.

La sana vinculación consigo mismo supone, el cultivo de la propia interioridad, el autoconocimiento, la aceptación, que permite la posesión de una personalidad integra, coherente, donde se armoniza el pensamiento, la afectividad, la realidad corporal, la voluntad y la conducta para culminar en el desarrollo de la plena armonía.

Individuo en relación con otros: destacamos así el rasgo comunitario, solidario que anhelamos plasmar.

En su vinculación con las cosas: se trata del individuo que busca la libertad, que domina la posición y el consumo. Desarrolla un sano arraigo local y se compromete activamente con el cuidado y preservación de la naturaleza.

En su compromiso vital con la historia: no se trata de un individuo pasivo, espectador apático, que concibe la historia como una sucesión de hechos inconexos y desordenados o un fluir de acontecimientos predeterminados e inmodificables.
La pertenencia a una comunidad en un momento histórico determinado lo impulsa al compromiso activo, a concretar servicio al prójimo, y al respeto al que piensa diferente.

Creemos en la formación de un individuo crítico, capaz de pensar por si mismo, de reflexionar, sintiéndose protagonista de sus convicciones y actuando en consecuencia.

FAMILIA

Tomamos a la familia como el núcleo fundamental en el proceso educativo formativo de cada persona. Familia – y con ella el hogar- como lugares de encuentro, de contención, de valores; más allá de cuál fuese su conformación biológica/cultural. Lugar donde se generan personalidades originales, libres y solidarias. Así cada miembro aprende a vivir sana y naturalmente toda su red de vínculos (consigo mismo, con otros individuos, con la naturaleza y las cosas, con la comunidad y la historia).
La familia es la verdadera escuela donde se aprende a ser persona y se forjan los valores para la construcción de una sociedad más humana: respeto, aceptación del otro, generosidad, capacidad del diálogo, confianza, fidelidad, comprensión, paciencia, renuncia, etc.
En el seno de la familia comienza a plasmarse primariamente el modelo de sociedad que esta Institución anhela ayudar a construir. Por ello acentuamos fuertemente la necesidad de fomentar, sostener y cuidar la familia, e impulsar la concreción de sus valores en todos los ámbitos sociales, colaborando así a forjar una cultura con verdadero rostro familiar.

SOLIDARIDAD

Tomamos la solidaridad como acción. Como el acto que responde simultáneamente a problemáticas comunitarias (de desigualdad, injusticia y discriminación) y a necesidades pedagógicas (donde se aprende a hacer, se aprende a ser, se aprende a aprender y se aprende a vivir juntos)
Con estas actividades no se busca hacer un asistencialismo paternalista (donde el acto material de dar reproduce un sistema de dependencia), sino por el contrario, se busca realizar trabajos integrales que se orienten hacia la restitución de los derechos y la dignidad de aquellas personas que sufren condiciones de exclusión e injusticia, buscando el desarrollo comunitario y la autonomía de las personas.

En los trabajos solidarios se busca hacer justicia social, donde si se realiza asistencia se realiza desde un trabajo conjunto, donde se diagnostican las necesidades y se genera el intercambio y el compromiso de todos los individuos presentes en la escena.

De aquí que creemos en la solidaridad como Promoción Social. Esta mirada se ubica más que en la atención e intervención de problemas sociales en forma aislada y parcializada, en el rescate de los componentes esenciales del término que remarca su carácter global e integral, los cuales tienen como base la cooperación organizada y comprometida de un grupo, una comunidad, un sector y, como fin último, una sociedad con un proyecto propio de desarrollo social.

Esta propuesta tiene como objetivo el desarrollo social desde una perspectiva global e integral para responder a las desigualdades concretizadas en necesidades y demandas surgidas en la intrincada interrelación de la sociedad, a través de procesos de organización y movilización social; por lo que se fundamenta en acciones de capacitación, educación y gestión para promover la participación organizada y comprometida de un grupo, una comunidad un sector o la sociedad ante un proyecto.

Esta conceptualización fundamenta la idea de que la realidad social presenta una gran complejidad, en ella inciden factores tan diversos (social, cultural, política y económicamente hablando) cuya interrelación exige procesos de abordaje integral y multidimensional. Así, las acciones de Promoción Social dejan de lado las soluciones parciales e inmediatas porque buscan un abordaje estructural que propicie el análisis desde diversas dimensiones, constituyéndose en una herramienta básica de estrategias de desarrollo social.

EDUCACIÓN

Definimos a la educación como una relación entre dos correlatos: el educador y el educando; y un vínculo: el vínculo pedagógico.
Es el proceso vital que vincula educador y educando, promoviendo en ambos modificaciones y crecimiento. Es también un movimiento de valores que tiene como punto de partida la realidad original del educando, y que el educador enriquece, complementa, clarifica y conduce respetuosamente hacia el fin.
Nuestra Institución aplica este concepto a todos los ámbitos de la trama social (familia, escuela, barrio, comunidad, etc.) considerando educador a toda persona (llámese padre, madre, hermano, docente, vecino, político, etc.) que hace consciente la influencia de su vida sobre otras vidas y asume esta tarea con responsabilidad.
Para considerar a un individuo como a un verdadero educador, consideramos que en su persona y su tarea deben manifestarse rasgos fundamentales:

  • Capacidad de vínculo.
  • Capacidad de autocrítica.
  • Seria aspiración y lucha por encamar los valores que desea transmitir. (Educador autoeducado).
  • Portador de experiencias reflexionadas.
  • Disposición respetuosa hacia el educando.
  • Humildad, expresada en su apertura al educando, disposición hacia él, hacerse prescindible, aceptar el fracaso.
  • Flexibilidad para adaptarse a nuevas situaciones y sensibilidad para captar necesidades personales y comunitarias.
  • Espíritu creativo.
  • El educando posee talentos particulares, una modalidad propia y motivaciones claramente personales. Se encuentra con capacidades, valores y disposiciones especiales.
  • La educación no es estática. La concebimos como un proceso, una serie ininterrumpida de estadios que cambian permanentemente, no por casualidad, sino orientados por un fin que existe como meta por alcanzar en la mente del educador que guía el proceso